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Tenía 18 años cuando un compañero de secundaria,
(
Ricardo Greco ), me llevó a conocer las enseñanzas del Gurú Maharaji.

En ese momento me entregó este texto, que aún conservo después de cincuenta años.
Fue el primer texto que despertó en mí la curiosidad por el significado de la palabra VERDAD.

¡Gracias, Ricardo, por haber despertado esa intriga en torno a esta hermosa palabra!
Sin proponérmelo, aquel encuentro abrió un camino que terminó convirtiéndose en una búsqueda que me llevó toda la vida: ,
La VERDAD su redefinicion pendiente. JLCM

LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD
«La verdad es aquello que es constante. No puede estar sujeta a cambios, ni puede ser alterada por el tiempo o la situación.
Según estas apreciaciones, la verdad no existe, ya que la mayoría de los seres humanos nos pasamos la vida tratando infructuosamente de experimentar algo constante. Hacemos esfuerzos increíbles para mantener una situación que nos agrada, o para conservar nuestra agradable apariencia juvenil, o para lograr un entendimiento duradero de nuestra propia existencia; pero las situaciones favorables se tornan desfavorables, nuestro cuerpo envejece y pierde su encanto y nuestros conceptos e ideas sufren innumerables transformaciones a través del sinfín de experiencias desiguales que se suceden a lo largo de nuestra vida.
Pero a pesar de todos los fracasos, el hombre persiste en esa búsqueda. No la relaciona con la verdad, pero en realidad ésa es su meta. Porque busca algo permanente, algo que siempre lo llene, algo que le dé seguridad. El problema proviene de que esa búsqueda está orientada en un sentido equivocado. Porque si buscamos experiencias duraderas a través de cosas que tienen una existencia limitada, fracasaremos.
Sin embargo no podemos negar esa búsqueda, hay algo dentro nuestro, como una inclinación natural e inconsciente que nos impulsa a seguir buscando, a seguir luchando, una y otra vez, fracaso tras fracaso, para conseguir ese equilibrio, esa situación de confort, de seguridad. Y si hay esa inclinación en todos los seres humanos, debe ser porque en realidad eso que buscamos, esa situación perfecta que tratamos de alcanzar, existe y es un común denominador. Realmente ese sentimiento de búsqueda, esa ansiedad, es algo natural.
Pero ¿con qué llenarlo? ¿cómo encontrar algo constante, algo que no se acabe, en este mundo donde todo está sujeto a desaparecer y morir?
Allí está la clave, todo muere, y entonces se acaba. Lo único que no muere, lo único que realmente tenemos mientras estamos en este mundo, es la vida. Y esa vida, esa energía es constante, es real, no se altera con el tiempo, ni sufre cambios de ningún tipo, mientras estemos en este mundo, la tendremos con nosotros. Esa vida, esa energía es la Verdad. Conectarnos con ella, sumergirnos en ella, es la experiencia de satisfacción constante que hemos estado buscando.»